D.O.P. ISLAS CANARIAS

El Origen que nos une

La Denominación de Origen Protegida Islas Canarias (DOP Islas Canarias) cuenta en la actualidad con 28 bodegas acogidas, con más de 200 viticultores, y una superficie de viñedo de 300 hectáreas. Forman parte de la misma 19 bodegas de Tenerife, 6 de Gran Canaria, 2 de La Palma y 1 de El Hierro, y se está en contacto para que se incorporen viticultores del resto de las islas.

La DOP Islas Canarias es el fruto de la decidida y firme apuesta de la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias (AVIBO) por el futuro del sector. Una iniciativa integradora que nace con la idea de consolidar el mercado regional para poder afrontar la comercialización internacional. Una marca común que permita proyectar un vino tan singular como el canario en los mercados exteriores.

La DOP Islas Canarias es un proyecto integrador que no compite con nadie, sino que mejora claramente las posibilidades económicas y comerciales del sector en su conjunto. Los mayores beneficiados son los viticultores integrados en la propia DOP, que encuentran la posibilidad de vender su uva en todo el Archipiélago, estabilizando sus niveles de venta en un mercado artificialmente segmentado. También los bodegueros contribuyen a estabilizar el sector y su desarrollo. La DOP Islas Canarias permite, sobre todo, consolidar el mercado regional y abordar con solidez la comercialización internacional. Es la ‘marca común’ para proyectar el vino canario hacia los mercados exteriores. La DOP es de adscripción voluntaria y puede convivir simultáneamente con las Denominaciones de Origen existentes.

La DOP Islas Canarias inició su propia actividad en la cosecha del 2012, donde se calificaron un total de 600.000 kilos, con 130 viticultores, 20 bodegas y una superficie de viñedo de 220 hectáreas. La DOP Islas Canarias nace, por tanto, con voluntad de servir de referencia en el campo económico, comercial y de servicios para aquellos operadores que voluntariamente quieran asumir los desafíos a los que obliga la nueva sociedad global, al servicio también de la expresión y cultura del apreciado mundo del vino de Canarias.

 Esta crisis abre la oportunidad para reducir costes y potenciar el desarrollo del mercado exterior. Sólo a través de un mercado exterior que corrija los ciclos productivos y refuerce la proyección y marca de un vino tan singular como el nuestro será posible a medio plazo estabilizar el mercado del vino canario y ganar cuota.